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Los acontecimientos del 11 de Septiembre de 1973 en Chile son y seran muchos los sueños y
las historias que han viajado y permanecido con nosotros; hombres, mujeres, jovenes, compañeros y
compañeras de luchas y esperanzas que en el tiempo y la distancia o en donde quiera que esten o estemos,
en cualesquier parte del mundo, son el testimonio de lo que sucedio por haber sido partes de un gran sueño de cambio,
de justicia de amor y esperanza que fue salvajemente destruido por los fantasmas con trajes de acero y columna vertebral,
cerebro no tenian, corazon no existia en sus vocablos, su accionar era el terror, el crimen, el miedo, imponiendo la mentira
como norma de estado.
Usando todos los poderes del estado para someter a sus propios ciudadanos a la mas completa inseguridad
jamas nunca vista antes en la historia democratica de Chile. Los miles y miles de jovenes chilenos quedamos al margen despues de 1973
de todas las posibilidades de soñar y crear libremente con nuestras vidas, mi pais se torno gris y mas gris, muchos llegamos a pensar
que la noche nunca terminaria, cada dia esta se hacia mas y mas larga imponiendo el terror y la muerte en mi pais por mas de 17 anos.
Pero los jovenes de esa epoca siempre estuvimos dispuestos a crear el cambio y los cambios que nuestro pais necesitaba, con todas la
adversidades del sistema, el miedo, el crimen, la mentira y muchas otras injusticias impuestas a los chilenos disidentes, no fue obstaculo
para desafiar el sistema y crear los cambios de pan, trabajo, justicia y libertad que todo el pueblo exigia, fue muy duro tratar de recrear
el sueño y los sueños de un futuro mejor.
Anton Olea |