Grafica de los 80's Los acontecimientos del 11 de Septiembre de 1973 en Chile son y serán muchos los sueños y las historias que han viajado y permanecido con nosotros; hombres, mujeres, jóvenes, compañeros y compañeras de luchas y esperanzas que en el tiempo y la distancia o en donde quiera que están o estemos, en cualesquier parte del mundo, son el testimonio de lo que sucedió por haber sido partes de un gran sueño de cambio, de justicia de amor y esperanza que fue salvajemente destruido por los fantasmas con trajes de acero y columna vertebral, cerebro no tenían, corazón no existía en sus vocablos, su accionar era el terror, el crimen, el miedo, imponiendo la mentira como norma de estado. Usando todos los poderes del estado para someter a sus propios ciudadanos a la más completa inseguridad jamás nunca vista antes en la historia democrática de Chile. Los miles y miles de jóvenes chilenos quedamos al margen después de 1973 de todas las posibilidades de soñar y crear libremente con nuestras vidas, mi país se torno gris y más gris, muchos llegamos a pensar que la noche nunca terminaría, cada día esta sé hacia más y más larga imponiendo el terror y la muerte en mi país por más de 17 años. Pero los jóvenes de esa época siempre estuvimos dispuestos a crear el cambio y los cambios que nuestro país necesitaba, con todas la adversidades del sistema, el miedo, el crimen, la mentira y muchas otras injusticias impuestas a los chilenos disidentes, no fue obstáculo para desafiar el sistema y crear los cambios de pan, trabajo, justicia y libertad que todo el pueblo exigía, fue muy duro tratar de recrear el sueño y los sueños de un futuro mejor. Anton Olea